Gracias Fishman.


Todavía recuerdo aquella navidad en los 90s, no puedo precisar el año pues mi memoria no es muy exacta, sin embargo eran los tiempos en los que yo me había ido de casa y esa vez la navidad la estaba pasando en casa de mi amigo Mauricio, por rumbos del metro Chabacano de la ciudad de México.

En esos tiempos mi amigo tenía una relación que no acabó nada bien para él con Paty, que nos acompañaba en la cena navideña y en algún momento hubo necesidad de ir a la casa donde ella vivía con Fishman por unas cosas, el punto era que no tenía llaves y me tocó a mi brincar la barda para enseguida abrirles y entrar por lo que hacía falta…

Cuando les abrí estaba el nervio de que Fishman o alguien de la familia regresara y nos encontrara en la casa, pero a pesar de eso Paty muy amable me preguntó si quería conocer el cuarto de trofeos de Fishman, y fue algo que todavía hoy al recordarlo me invade una emoción muy cabrona, Trofeos, fotos, la máscara de Sangre Chicana, Del Faraon, Del Cobarde, carteles, y un gran número de objetos propios de una estrella de la lucha libre, a partir de ahí puedo decir que adopté una postura casi de Fan From hell donde estaba al pendiente de cuando salía de su casa o llegaba, esto se sumaba un poco a que mi amigo no era bien visto por el Señor así que en conjunto con el andábamos fiscalizando los movimientos de Fishman, mi amigo para poder ver a su amada y yo para ver si no se le ofrecía algo al señor.

Tuve la fortuna de que el señor me invitara a entrenar un par de veces al Gimnasio Nuevo Jordan, donde estaba preparando a su hijo mayor, el que hoy lucha como Black Fish, además que me invitó por un tiempo, como unos seis meses a ir con el a las funciones del Toreo, para mí fue una etapa muy importante y muy bonita, la cúspide de esta experiencia fue cuando después de una lucha contra el Pegasus Kid (Chris Benoit) y al despedirme en su casa el abrió su maleta y me otorgó la máscara rota y sangrada con la que luchó ese día.

Para mi fue un gran amigo, un mentor, una influencia en mi formación.

Sin embargo hace unos años lo encontré en un evento que se hizo en Expo reforma, y yo al verlo y saludarlo efusivamente no obtuve respuesta pues el señor ya me había olvidado…

Nunca lo tomé a mal pues entendí que para alguien con la estatura luchística, con la fama, con la piel de Dios de la lucha libre mundial la cantidad de gente que los rodea con intenciones diversas es basta, luego entonces esa fue la última vez que lo vi, que lo salude, e incluso lo abracé con efusividad no reciproca.

Hoy me entero, por un buen amigo, de su muerte y la verdad me  dolió mucho no haber podido estar cerca, saqué la máscara que me regaló hace más de 20 años, la miré por unos minutos, y un pinchi Tiiiii en los oídos me atacó mientras unas pinchis lagrimas resbalaron al estrujar la máscara.

Nos morimos un poco cada que un héroe muere, sin embargo me queda el recuerdo y me queda la experiencia de haber conocido a un ser humano bondadoso y chingón que un día de aquellos años 90s tuvo el detalle de invitar a un jovencito desnutrido que lo stalkeaba todo el tiempo con la intención de llamarlo amigo.

Gracias Fishman por esos momentos que me fortalecieron en épocas complicadas, y gracias a la estrella de la lucha libre que hoy deja de ser un hombre par convertirse en una leyenda.

 

El blues es un puente.


Hoy, en un pequeño recorrido por el centro me topé con la explanada del centro cultural José Martí, que entre sus diversas actividades hay concierto de blues, y bajo una carpa se han concentrado un buen número de asistentes, la mayoría adultos mayores que vienen a revivir viejos recuerdos de cuando ellos eran el rock, de cuando su sueño era estar encima de una tarima y detrás de algún instrumento, la época de rebeldía que sin sentirlo se acabó, es muy emotivo verlos bailando y sudando tratando de estirar estos minutos que les permitan cobrar todo es que ellos fueron y que un día dejaron en el camino. La pregunta es ¿Acabando la tocada que sigue?? ¿Lo mismo? O de estos soñadores ¿habrá alguno que vaya y desempolvar su vieja guitarra y le regale un último rift al mundo? Entre el humo de la mariguana y los gritos y aplausos la canción se consume y yo sigo mi camino.

Sueños, espejos, navajas y una salida de emergencia clausurada.


Nunca recuerdo lo que sueño, quizá esto que les cuento sea una de mis recurrentes mentiras, pero si sigues leyendo entonces vamos a asumir que me estas creyendo.

Estaba yo ante un espejo, me miraba a mi mismo desde atrás con morbosidad, mi vouyerismo intrínseco y mi curiosidad se desparramaban desde mi asiento de primera fila.

El reflejo del espejo miraba la causa de su origen, y hacía gestos, hacia poses, y comenzó a jugar a imitarle. En algún momento el Yo real se cansó de estarse reflejando y dejo de moverse ante el desconcierto del reflejo en el espejo, entonces éste comenzó a gritar sin sonido, como cuando le pones mute a la TV. El Yo real le dio la espalda al espejo ignorando por completo al reflejo que desesperadamente gritaba, la garganta le comenzó a sangrar por el esfuerzo y océanos de sangre le escurrían por el cuello y fue allí cuando desde adentro comenzó a golpear el espejo que estoico resistió un golpe, dos, tres, hasta que se sintió estrellado, violado, destruido y en el último estertor explotó en mil pedazos.

El Yo real solo supo de esto cuando el reflejo clavó uno de los filosos pedazos del espejo muerto en una arteria, y entonces comenzaron a luchar, forcejearon diciendo cosas ininteligibles, no tengo la habilidad de leer los labios así que no podía saber bien que decían.

Yo desde mi cómodo sitio me encendí un cigarro y ahí fue donde me percaté que estaba soñando pues actualmente no estoy fumando, me distraje un poco pues una vibración del celular me avisó que tenía un mensaje, y mientras yo me iluminaba el rostro con la luz del celular la sangrienta pelea seguía.

Un mensaje tardío, un mensaje sin sustancia, un mensaje genérico, un mensaje sin ganas, un mensaje monótono, un mensaje deliberadamente tardío…

En eso unos acordes de piano comenzaron a sonar de algún lugar imposible.

Dejé de prestar atención al celular y al voltear a ver a Mi Yo y su reflejo, ellos sorprendidos, sudorosos y ensangrentados buscaban la fuente de esos acordes melancólicos del piano…y como un mantra comenzo a repetirse:

“Enjaulamos el tiempo para no recordar que tú fuiste mi espejo y yo fui tu precipicio….”

Cada vez mas fuerte, retumbaba la frase y cimbraba la realidad.

El Yo y el reflejo comenzaron a desesperarse y gritaban en mute.

El miedo comenzó a invadirme, un dolor en mis dedos me avisó que el cigarro se había terminado, y entonces empecé a sofocarme, busqué una salida,pero solo había paredes blancas acolchonadas, sucias, frías, y tristes.

“Enjaulamos el tiempo para no recordar que tú fuiste mi espejo y yo fui tu precipicio….”

“Enjaulamos el tiempo para no recordar que tú fuiste mi espejo y yo fui tu precipicio….”

“Enjaulamos el tiempo para no recordar que tú fuiste mi espejo y yo fui tu precipicio….””Enjaulamos el tiempo para no recordar que tú fuiste mi espejo y yo fui tu precipicio….””Enjaulamos el tiempo para no recordar que tú fuiste mi espejo y yo fui tu precipicio….””Enjaulamos el tiempo para no recordar que tú fuiste mi espejo y yo fui tu precipicio….””Enjaulamos el tiempo para no recordar que tú fuiste mi espejo y yo fui tu precipicio….”

En el centro había una mesa y en la mesa había una navaja oxidada y ensangrentada con una nota que decía: Salida de Emergencia.

La tomé en mis manos y sentí la mirada de ambos que gritaban No desde su garganta de arena…Ambos me miraban con desprecio, con lástima y con rencor pero volví a mirar la navaja…Y decidí usarla.

“Enjaulamos el tiempo para no recordar que tú fuiste mi espejo y yo fui tu precipicio….”

Dejé detrás de mí un precipicio, una celda, un fracaso, un olvido, un espejo roto, un pedazo de mi vida que me resistía a dejar escapar, despedacé una pared y me hice una salida de emergencia que creí que no existía. Ahora sé que sí, que siempre estuvo ahí.

Luego volví, tenía las manos ensangrentadas y ningún tipo de remordimiento.

Y entonces me desperté con una sensación de ligereza que me hace suponer un nuevo principio.

Y entónces el acorde de piano cambió y suena un estribillo conocido…

“City Of star, Are you Shining Just For me…?”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No existo


Amanecí con la única certeza de que hoy no iba a morir…

Yo no existo y así me gusta que sea.

No tengo FB, no tengo Twitter, de hecho uso una máscara y un seudónimo para enfrentarme con el mundo, para firmar mi pequeña obra y hacer mis Podcast.

El mejor bien que le hago al mundo es crear, hago un podcast, escribo cómics, ando haciendo mi primera novela, voy a hacer cine, teatro y fotografía, doy cursos y hago mi actividad laboral, todo ello va diluyendo mis insanas ganas de asesinarlos a todos.

Hay pocas cosas que tienen que ver conmigo, me gusta ir al cine solo y a tomar fotos como un fantasma, si, de esos fantasmas que nos están tomando fotos todo el tiempo y no nos percatamos de ello.

Crear me ha permitido sobrevivir ante tanta basura que no tiene explicación alguna, la filosofía les ha ayudado a ustedes a seguir viviendo.

La vida es un pinche Colchón manchado de orines y mierda en la que nos revolcamos noche a noche, nos pudrimos lentamente y sonreímos en las putas selfies con la piel desprendida, risas fingidas repletas de dientes frágiles que inminentemente van a explotar cuando un golpe seco de realidad te remita a tu verdadero lugar en este mundo. Nada

No existo, solo sobrevivo y navego con perfil bajo para pasar desapercibido, o me enmascaro para que mi rostro no aparezca nunca en FB o en televisión o en una puta selfie.

Mi consigna diaria al salir de casa es “No mates a nadie” y por eso es que mi ambicioso plan que consiste en que nadie sobreviva se ha venido postergando.

El mejor plan que he tenido es controlar mis pasiones, de lo contrario todos ya estarían muertos.

El tiempo que me llevó escribir este blog ha servido de catarsis para evitar convertirme en el asesino miserable que siempre he sido.

El mejor bien que le hago al mundo es este, y entonces concluyo que efectivamente: el cambio está en uno.

Buen día a todos. Aprovéchenlo.