El Podcast de Logan 62


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Chernobyl


Hay días en los que me redescubro y desconozco al pendejo que está reflejado en el espejo lavándose los putos dientes.

Hay días en los que mejor valdría no levantarme pues percibo que alguna neurona se saldrá de balance y entonces sucederá lo que por muchos años he contenido.

Hay días en los que me desmorono, y mis piernas no me responden, el ego por los suelos y las ganas de seguir siendo han desaparecido.

Hay días en los que anhelo de manera enferma al Logan de hace 20 años donde no cabía absolutamente nada en mi entorno cercano que no fuera yo.

Hay días en los que la nausea me ataca y provoca que mi paciencia y mi empatía se desactiven, revelándome así la verdadera naturaleza de las personas con las que departo, sembrando en mi cabeza un mantra que no cesa de repetirse ¿Que hago yo rodeado de est@s pendej@s?)

Hay días en los que mis talentos me parecen lamentables, y mis ganas de aprender desaparecen, luego entonces los rayos de mal pedo contenido amenazan con desatarse inmisericordes…y cuando eso pasa entonces escribo.

Y entonces cuestiono mi presente, mis esfuerzos, mis perspectivas, hago una autopsia a mis ideas mas necias y me flagelo por las veces que traicioné mis principios en pos de la convivencia, del buen pedismo, del compartir, del plan de vida, del dar, del ser mejor persona, de la humildad que no me va, del hacer sentir bien a los demás aún a costa de que tú te sientas mal y entonces me odio desmesuradamente.

Y las ganas de sacar esa pistola de netas contundentes que tengo bajo mi almohada y descargarla con saña contra todo y todos, desmadrar los puentes que me unen a la sociedad y largarme con mi música a otra parte sin esa puta consideración de volver la vista atrás dejando una rendija para el arrepentimiento mas pusilánime que haya existido…

Emociones, pocas veces me dejo llevar por ellas, pues las consecuencias son impagables, y gracias al raciocinio es que ahora voy a respirar profundamente, a enfocar mi mente en seguir siendo y con ello le habré hecho hoy un grande bien al mundo, tengo el pinche poder para joderlo permanentemente, sin embargo vamos a dejar de temblar, vamos a desacelerar el puto corazón, vamos a quitar esa mirada maligna e implacable, voy a terminar este blog, voy a grabar y a retomar un ritmo sano al respirar…

Una vez más mis ganas de destruir han sido controladas por la necesidad de crear.